Tengo que confesar que visualizar es una de mis herramientas favoritas. Me encanta hacer visualizaciones tanto a los demás, como practicarlas yo misma. Siempre es sorprendente lo que llega a tu mente y cómo haciendo el mismo ejercicio, la misma visualización guiada, cada uno puede ver cosas tan diferentes.

Yo practico la visualización a diario. Como lo lees, a diario. Siempre me visualizo antes de ir a dormir en situaciones futuras que quiero conseguir. La visualización es muy poderosa y a continuación te explico por qué.

Seguro que has oído la famosa frase de “Si puedes imaginarlo, puedes hacerlo”, que se atribuye a Einstein. Y ante esto, yo me pregunto… ¿si puedes imaginarlo, puedes hacerlo?

¿Qué opinas tú?

Yo opino que sí. Así de directo. No voy a dar muchos rodeos porque realmente creo que es así.

Ahora bien, que puedas imaginarlo, no significa que en este momento no tengas ninguna limitación para llevarlo a cabo o que no necesites una preparación previa para llegar, pero si realmente lo quieres, sí, puedes lograrlo.

Visualizar da forma a nuestro sueño

Cuando visualizas, estás proyectando tu visión de futuro, le estás dando forma, moldeándolo. Lo estás concretando. Ya no es sólo una idea como “algún día tendré mi propio despacho”, no, estás viendo tu despacho, la mesa, la silla, los cajones, el bote de los bolígrafos, lo papeles, de qué color son las cortinas, qué ves cuando miras por la ventana… estás dándole una forma.

Cuando tienes una idea abstracta, que no ha tomado forma, no puedes ir a buscarla, ya que en tu mente, no está definido qué es lo que tienes que buscar. Siguiendo con el ejemplo del despacho, necesitas saber los metros que debe tener, en qué zona quieres que esté ubicado, el uso que le vas a dar para identificar si debe tener algo específico…

Definir tu objetivo

Cuando concretas la idea, la visualizas y entonces sabes qué es lo que tienes que buscar, cómo debe ser eso que necesitas, sea lo que sea. Tienes la idea en tu cabeza y por tanto sabes lo que es, lo puedes explicar, puedes preguntarle a alguien si lo tiene, o dónde lo venden o si puedes ir a algún sitio a conseguirlo, etcétera… Te resulta más fácil materializarlo porque ya sabes cómo es, lo has visto, lo has imaginado.

Es decir, cuando le has dado forma y sabes cómo es, aunque en este preciso instante no puedas conseguirlo de manera inmediata, podrás dar los pasos que necesites para llegar hasta tu objetivo. Podrás trazar un camino que te lleve desde el punto A, donde estás tú ahora mismo, hasta el punto B, donde quieres estar, a eso a lo que le has dado forma en tu imaginación, y de podrás definir los pasos intermedios que necesitas dar.

¿Has visualizado ya cómo es eso que quieres conseguir?

No te prives, sueña y haz el ejercicio de imaginártelo con todo lujo de detalles, y sobre todo, cuando lo tengas claro…

Si te ha gustado el artículo, compártelo con los botones que encontrarás aquí debajo.

 

visualizar - ve a por tu sueño

Opt In Image
¿Te ha gustado?

Suscríbete totalmente gratis a la newsletter y recibe todas las novedades y contenidos exclusivos.

Además, podrás descargar GRATIS el e-book y comenzar a crear la vida que quieres, sólo tienes que rellenar el formulario.

No nos gusta el spam. Podrás darte de baja cuando lo prefieras.